Sergio Pedro

¡Pium pium! Muere, borrador, muere

Cuando escribo en blogs, personales o colectivos, siempre tengo un temor: que la sección de drafts le gane a la de published en cantidad de entradas. Y es que tener notas sin un cierre que te haga querer publicarlas es frustrante, quizá porque se transforma en un reflejo de la vida misma: más deseos que hechos.

Ningún borrador es mejor que otro, de lo contrario no estarían en esa categoría sino publicados. Bajo esa lógica, los borradores no pueden gritarte que los publiques o descartes porque son una masa, perdiendo el valor que los hace atractivos para verlos de forma individual, porque el concepto realmente no es borrador, sino “intención sin proyección”, un espasmo que no encuentra forma en un constante vómito de ideas.

Siento que tengo demasiadas cosas en “mis borradores” por la vida, miles de proyectos que quedan en ideas sueltas y me penan en ocasiones. Y este blog está reflejando eso. Así que heroicamente he decidido eliminar mis drafts porque no quiero presiones autoimpuestas. Si no he de terminar una nota al momento de comenzar a escribirla, entonces no merece más atención. Sin embargo, tomaré esta nota como un catastro de notas que eliminaré, creyendo que tenían el potencial de hacerme sentir feliz al verlas publicadas:

1. Spam

Ese no era el nombre de la nota, pero se trataba de cómo, con el tiempo, me di cuenta que prefiero hacer spam sobre cosas que hago, incluso más de lo que disfruto hacer las cosas que hago. Interesante reflexión. Move to trash.

2. La zarzuela del ciclón

En agosto se cumplió un año de las lluvias intensas y ráfagas de viento que alcanzaron 120 km/h, afectando la Región Metropolitana, tumbando árboles y haciendo volar techos. Ese día guardé una captura del valor de una plancha de zinc, esperando que las subirían al otro día para realizar una denuncia en contra del aprovechamiento de Homecenter, pero nunca pasó. El precio de la plancha no subió, es más, ha bajado después de un año, costando 11.990 la que el año pasado estaba a 14.990.
La nota hablaba sobre sesgos y cómo comunicamos de acuerdo a aquello. Move to trash.

3. Ah no, pero qué cínico

Esta nota es una investigación profunda (ese fue el error en lugar de hacer una reflexión) sobre cómo en nuestro país se le llama “cínica” a una persona descarada en lugar de a una persona que profesa una filosofía cínica. Un recorrido sobre un cambio semántico que no llegó a ningún lado. Move to trash.

4. Porsiemprismo

Hablaba sobre personas cercanas que me acompañaron en hitos importantes de mi vida y no sé nada de ellos, de algunos incluso ni el nombre real. La entrada se originó al ver mis tres últimas conversaciones de WhatsApp con tres personas con las que me juntaba mucho a los 17 años, creyendo que exactamente así se hubiese visto mi WhatsApp en aquel tiempo. Todo lo anterior haciendo analogías a la tendencia del porsiemprismo tecnológico y burlándome un poco del fenómeno, contando lo difícil que era usar iTunes.

Listo, adiós malditos borradores, me libro de cargar con ustedes.


⚠️ He decidido que todas las entradas estarán respaldadas en un canal de Telegram, porque aun no confío mucho en btw. Si te interesa seguirlo puedes entrar aquí.

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